Cómo Entrenar por Fases para Superar las Pruebas Físicas de Bombero
¿Sabías que las pruebas físicas de la oposición de bombero están consideradas de las más exigentes del mundo? Esto no es una exageración: opositores, preparadores y profesionales coinciden en que superar estas pruebas requiere una combinación única de fuerza, resistencia, técnica y constancia. Aun así, con una buena planificación y siguiendo las fases adecuadas, es totalmente posible reventar las marcas y acercarte mucho más rápido a tu casco de bombero.
En este artículo vas a descubrir cómo debería organizarse una rutina de entrenamiento a largo plazo, dividida en fases, para preparar correctamente cada prueba. Esta guía te permitirá entender qué debes trabajar en cada momento y cómo progresar de forma inteligente sin estancarte ni lesionarte.
Las pruebas físicas más habituales en las oposiciones de bombero
Aunque cada convocatoria puede variar, la mayoría de oposiciones comparten un conjunto de pruebas similares. Entre las más comunes encontramos:
- Natación en 50 o 100 metros.
- Subida o trepa de cuerda de 6 metros aproximadamente.
- Levantamiento de peso (press banca) de unos 40 kg en tiempo.
- Carrera de velocidad en 100 metros (a veces 60 m).
- Carrera de resistencia: 1.000, 1.500, 2.000 e incluso 3.000 m según la comunidad.
- Salto horizontal o vertical, dependiendo de la oposición.
- Dominadas.
Estas pruebas requieren diferentes capacidades: fuerza, potencia, resistencia, técnica y coordinación. Por eso no sirve entrenar sin planificación o limitarse a ir al gimnasio sin un objetivo claro. Aquí es donde entran las fases de entrenamiento.
Fase 1: Preparación inicial
Esta fase dura al menos un mes y su objetivo es construir una base sólida. Aquí debes centrarte en mejorar tu resistencia aeróbica, fuerza general, flexibilidad y técnica de cada ejercicio. Es una etapa fundamental para evitar lesiones y progresar correctamente.
Para la carrera, trabaja entre el 65% y 80% de tu frecuencia cardíaca máxima en sesiones de 30 a 60 minutos. Añade pliometría para mejorar tu potencia en las piernas, algo clave en pruebas como el salto y la velocidad. En la cuerda, trabaja el core, ya que es el pilar clave para una trepa eficiente. En natación, enfócate en tu hidrodinámica, técnica de crol y virajes.
Fase 2: Construcción muscular
Tras la fase inicial, llega el momento de ganar fuerza útil y específica. Esta fase dura unos tres meses. Aquí no buscamos ponernos enormes, sino desarrollar fuerza funcional y capacidad para rendir en cada prueba.
Introduce fartleks en carrera, tirones de cuerda en polea, descensos controlados en la cuerda, y sesiones técnicas de natación combinadas con un trabajo progresivo de fuerza. Si la piscina es tu punto débil, añade un día extra semanal.
Fase 3: Enfoque específico
Esta fase dura entre un mes y mes y medio. Aquí se entrena prácticamente como si estuvieras en el día del examen. Las intensidades suben y el volumen baja, buscando adaptar tu cuerpo a las condiciones reales de la prueba.
Realiza series cortas de carrera a ritmo de prueba, trepas a máxima intensidad y sesiones de natación centradas en velocidad y eficiencia en virajes. Es el momento de pulir detalles.
Fase 4: Descarga final
La última semana antes del examen debe ser suave. Aquí el objetivo es recuperarte, evitar lesiones y llegar fresco. Reduce volumen, mantén movilidad, técnica y algo de actividad ligera. Esta fase es clave para rendir al máximo el día del examen.
Estas cuatro fases —preparación inicial, construcción muscular, enfoque específico y descarga— forman una metodología sólida y probada para preparar la oposición de bombero con garantías. Recuerda que cada persona es diferente y lo ideal es seguir una planificación adaptada a tu nivel, ritmo y evolución.


